viernes, 18 de febrero de 2011

Ausencia

Quise recordar tus versos
y revivir los placeres
de aquellos atardeceres
perdido en tus universos.
Soñé de nuevo escucharte
diciéndome que me adoras,
con esa voz que decoras
para convertirla en arte.
Escuché otra vez tu risa
enredarse con la mía,
como el Sol del mediodía
va abrazándose a la brisa...
Entonces cerré los ojos
apretándolos muy fuerte,
y apenas sospeché verte
exploré tus labios rojos
y los rincones más bellos
que esconde tu anatomía,
sintiendo que me moría
diluido en tus cabellos.
Mis pupilas de repente
volvieron a ver la luz
y desvelaron la cruz
que atormentaba mi mente.
Recordé que ya no estabas,
que me dolía tu ausencia...
Que tu inhumana carencia
sin piedad me ejecutaba.
Desperté a la realidad
de un encuentro imaginario,
ilusión de un solitario
que odiaba la soledad.
ahora me sobra la vida,
incapaz de hallar consuelo.
Tal vez te busque en el cielo,
entre las nubes mullidas.


domingo, 13 de febrero de 2011

Definición del amor

Mi esperanza, mi destino;
todo lo que yo deseo,
tu risa cuando bromeo,
las piedras de mi camino;
suave sábana de lino
que me convierte en su reo
y me produce mareos
mayores que los que el vino
provoca con sus vapores.
Plata de ley, oro fino;
embriaguez que sabe a flores
y aroma de capuchino,
mariposa de colores
ante la cual yo me inclino.


sábado, 5 de febrero de 2011

Desolación

Alzó su cabeza al cielo
y con los ojos cerrados
adivinó mil soldados
en pos de retarle a duelo;
enviados del destino
que se acercan galopando
al tiempo que él va tratando
de encomendarse al divino.
  • “ Señor, no temo la muerte,
    si debo ir contigo, sea;
    que el halo que te rodea
    se lleve mi cuerpo inerte;
    Más si no es esta mi hora
    y tras el duro combate
    aún siento como me late
    aquel que en mi pecho mora,
    sabré que tú estás conmigo
    en la sangrienta batalla
    y que allá donde yo vaya
    no habrá para mí enemigo”
Luchó contra su enemigo
como un animal salvaje,
defendiendo con coraje
la tierra que le dio abrigo.
Al final de la contienda
varias decenas de muertos
-restos yermos del entuerto-
jalonaban las haciendas.
Cadáveres de las tropas
que engendraron la violencia,
Dios los llamó a su presencia
sin importarle sus ropas,
su condición, ni su raza,
ni a quien le hubieran rezado...
Depredadores cazados
cuando intentaban dar caza.
Sólo un buitre carroñero
que sobrevuela el paraje
prepara un gran homenaje
de carne de los guerreros.
Nadie más sale ganando,
todos han sido vencidos,
quien no está muerto está herido
en uno y en otro bando.
  • “ Señor, ¿donde te he fallado?
    ¿Cómo y cuándo te he ofendido?
    ¿Por qué no me has protegido
    aunque yo te he venerado?
    Queda en mi pecho esta herida
    como un animal bravío
    que azula mi piel de frío
    y pone en fuga mi vida.”
Elevó al cielo sus ojos
para ver como se abrían
las nubes y descubrían
el resto de los despojos.
Después se le apagó el alma.
En apenas un segundo
se fue, dejando este mundo
sumido en la extraña calma
que ahora lo invadía todo
dejando atrás la violencia,
rescatando su conciencia
enterrada en barro y lodo.

jueves, 3 de febrero de 2011

Sueño

En tu pecho tierno anido
por buscar su calidez,
me pierdo en tu desnudez
y al rato caigo vencido
por el sueño.
Y sueño que estoy soñando
acomodado en tu pecho,
juntos los dos sobre el lecho,
y me despierto anhelando
ser tu dueño,
tu amante, tu perro fiel,
soldado con pies de plomo
que va imaginando cómo
en la sima de tu piel
me despeño.
Después, como en un mal cuento,
me despierto y tú te vas
dejándome aquí, sin más,
mientras yo me voy haciendo
más pequeño,
y al final desaparezco
al amparo de tu ausencia,
sumergido en la creencia
de que quizá no merezca
este sueño.